Tratamiento con toxina botulínica (Botox, Azzalure)

Tratamiento con toxina botulínica (Botox, Azzalure)

La tóxina botulínica o mejor conocido como Botox, produce un rejuvenecimiento de la mirada por su acción sobre la musculatura periocular y frente. Tiene un efecto de lifting líquido sin necesidad de cirugía. Se utiliza para trata el tercio superior de la cara, suavizar la mirada y eliminar las arrugas de expresión del entrecejo y las patas de gallo.

 

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¿Cómo se realiza?

El tratamiento de Botox consiste en pequeñas inyecciones en las áreas a tratar, que consiguen bloquear el impulso nervioso que produce la contracción muscular. Así se crea una relajación de los músculos faciales que detienen la aparición de arrugas de expresión de forma temporal.

 

¿Para quién?

Este tratamiento esta indicado tanto en hombres y mujeres que quieran mejorar las arrugas faciales.

 

¿Cuánto tarda en hacer efecto?

El efecto de la toxina botulínica empieza a ser evidente entre el 3º y 4º día del tratamiento. Hasta los primeros 15 días este efecto es progresivo, dando cada vez unos resultados más notables de un rostro más terso y sin arrugas de expresión.

 

¿Cuánto dura?

Estos efectos en la piel duran aproximadamente entre 4 y 6 meses dependiendo de factores de cada persona. Con aplicaciones repetidas, el efecto se va prolongando de forma que las arrugas son progresivamente menos notorias.

Falsos mitos la toxina botulínica

“Soy demasiado joven para empezar a pincharme Botox”:

El tratamiento con Botox se utiliza además de para eliminar arrugas para prevenir su aparición obteniendo una expresión más joven, natural y descansada, pero los resultados son más espectaculares cuando se inyecta a partir de los 30 años de edad.

 

“Es una toxina y me da miedo”:

La capacidad que tiene la toxina botulínica para relajar el músculo se aprovecha no sólo para el tratamiento estético de las arrugas faciales sino también como medicamento en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas. Es un medicamento muy seguro que se usa desde hace muchos años incluso en recién nacidos para tratar el estrabismo. Como en cualquier fármaco lo importante es la dosis.

 

“Pérdida de la expresividad”:

el abuso que hacen de la toxina botulínica algunos personajes públicos ha provocado el rechazo y miedo por este tratamiento. El culpable no es el Botox, sino el exceso de la dosis. Para un resultado óptimo debemos recurrir a un profesional cualificado.

 

“No. Botox no, que me deja la cara hinchada”:

¡El Botox no hincha! Se confunde la toxina botulínica con los productos de relleno. De hecho, la toxina botulínica prácticamente solo se aplica en la frente, cejas y alrededor de los ojos. El tratamiento de los labios, se realiza con rellenos, normalmente ácido hialurónico.

 

“Es un tratamiento irreversible”: 

La duración del Botox no es definitiva, sino que depende de cada paciente en cuanto a su capacidad de gesticulación. Normalmente tenemos un efecto Botox durante 4 – 6 meses.

 

“Lo puede inyectar cualquier profesional”:

Si queremos conseguir los mejores resultados debemos acudir a un profesional que actúe bajo la correspondiente autorización de las autoridades sanitarias. Siempre pregunta por la formación de tú médico.

 

“Puedo ponerme Botox durante la gestación o la lactancia”:

No es aconsejable someterse a ningún tratamiento durante el embarazo o la lactancia.

 

“No puedo trabajar al día siguiente”:

El tratamiento con Botox no requiere anestesia ya que es indoloro y, por tanto, se realiza de forma ambulatoria en la consulta pudiendo retomar la vida cotidiana.

 

 

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